HISTORIA DEL EDIFICIO

La puesta en valor del edificio emprendida por nuestro Organismo, no sólo apunta a resolver las necesidades funcionales del mismo, sino que atiende particularmente a la preservación del patrimonio arquitectónico y urbano de la Nación,

... esta acción puede ser llevada a cabo solamente recogiendo parte del espíritu que en él fueron incorporando las distintas generaciones que por allí pasaron; rescatando el bagaje cultural propio de una época que caracterizó a la sociedad Argentina, producto de las diferentes corrientes migratorias que arribaron a comienzos del siglo XX,

Buenos Aires, Septiembre de 2004

El 8 de agosto de 1927, en la avenida Rivadavia 1745, lugar neurálgico de la Ciudad de Buenos Aires adonde convergen los antiguos barrios de San Nicolás, Balvanera y Monserrat -VER MÁS- , fue inaugurado el edificio -VER MÁS- que desde 1997 pertenece a la Auditoría General de la Nación.
Ubicado frente a la Plaza de los Dos Congresos –erigida en 1910 con motivo del Centenario–, y a metros del Palacio del Congreso de la Nación –inaugurado en 1906–, nuestro edificio fue diseñado por el arquitecto italiano Atilio Locatti -VER MÁS-. Fue declarado “Monumento Histórico” de la Ciudad de Buenos Aires, y cuenta por ello con “Protección Patrimonial Estructural” del Estado, al igual que otros edificios que por su valor histórico, arquitectónico, tipológico, urbanístico o simbólico caracterizan un espacio urbano o son testimonio de la memoria de la comunidad. La poderosa empresa Instituto Biológico Argentino -VER MÁS- ordenó la construcción de este edificio para un uso mixto: en los primeros niveles se desarrollaba la actividad científica y desde el tercero hasta el décimo piso  se construyeron –para renta–  departamentos de variadas dimensiones. Ambas funciones fueron conciliadas por una fachada telón de estilo neoveneciano que remata con un conjunto escultórico inspirado en la torre de San Marcos de Venecia.
Su bella fachada, finamente ornamentada, respeta las características de los palacios renacentistas venecianos, a saber: basamento, piano nobile (planta baja y primer nivel), desarrollo y coronamiento. El reloj -VER MÁS- ubicado en la parte superior, similar al veneciano, fue construido especialmente para este edificio por la empresa Fratelli Miroglio, de Turín, en 1926, y su cuadrante es de dos metros y medio de diámetro. Sobre el cuadrante, dos esculturas en bronce y fundición de hierro de tres metros y medio de altura representan a dos campaneros autómatas que señalan la hora al golpear con un martillo una campana que ocupa el centro del conjunto, donado por el Duque de Aosta. En la Ciudad de Buenos Aires hay sólo dos relojes de estas características: el del edificio Siemens, ubicado en la Diagonal Sur y próximo a la Plaza de Mayo, y el del edificio de la AGN, hoy totalmente restaurado y en funcionamiento.
Entrada la década de 1940 el antiguo edificio del Instituto Biológico Argentino fue aparentemente expropiado por el Estado y constituído como sede del Instituto Nacional de Previsión Social. Aunque no se han encontrado hasta ahora constancias fehacientes, algunas referencias permiten inferir a que allí tenía un despacho Eva Perón-VER MÁS-. Con posterioridad, funcionaron diversos organismos -VER MÁS- dependientes de la AFIP, la DGI, y la ANSES. Finalmente, en 1997 fue destinado a la Auditoría General de la Nación.


Gran parte del contenido de este material ha sido extraído de la Investigación histórica acerca del edificio del Ex Instituto Biológico Argentino, realizado por el Arq. Normando Martín, Arq. Andrea Martínez y Arq. Pablo H. Martínez.